Antes de empezar: reúne tu documentación
Para reclamar una factura impagada, necesitas poder demostrar dos cosas: que realizaste el trabajo y que el cliente debía pagarlo. La documentación clave:
- La factura — con número, fecha, importe, datos fiscales de ambas partes y fecha de vencimiento
- El contrato o presupuesto firmado — o en su defecto, emails de aceptación del presupuesto
- Prueba de entrega — emails, accesos a archivos entregados, conversaciones de WhatsApp confirmando la entrega
- Comunicaciones anteriores — todos los intercambios donde el cliente reconozca la deuda
Sin estos documentos puedes igualmente reclamar, pero el proceso se complica. Guarda siempre todo por escrito.
Importante: El plazo de prescripción de las deudas comerciales en España es de 5 años. No tienes que actuar hoy mismo, pero cuanto más esperes, más difícil es cobrar. La tasa de éxito cae drásticamente a partir del mes 3.
El protocolo de 4 fases: cuándo actuar y cómo
Cómo enviar el burofax correctamente
El burofax se puede enviar desde cualquier oficina de Correos o a través de correos.es online. Puntos importantes:
- Pide siempre acuse de recibo con certificación del contenido — así queda registrado no solo que lo recibió, sino qué decía
- Envíalo al domicilio fiscal del cliente, no a su sede social si son diferentes
- Guarda el resguardo del envío y el acuse de recibo como prueba documental
- El coste es aproximadamente 7-15€ según el tamaño del documento
Qué debe decir el burofax
El contenido del burofax debe incluir: identificación de ambas partes (nombre, NIF/CIF, dirección), descripción del servicio prestado, referencia al contrato o presupuesto, número y fecha de la factura, importe total adeudado, fecha de vencimiento, intereses de demora aplicables, plazo para el pago y advertencia de acciones legales.
Recurso: El Kit Anti-Impagos (17€) incluye un modelo de burofax listo para rellenar, con el texto completo y el fundamento en la Ley 3/2004 de morosidad. Solo tienes que añadir los datos de tu caso.
Intereses de demora: tu derecho que nadie te cuenta
Cuando un cliente comercial te paga tarde, tienes derecho a cobrar intereses de demora. En España, el tipo de interés de demora para operaciones comerciales (establecido por la Ley 3/2004) es el tipo de referencia del BCE + 8 puntos porcentuales. En la práctica, en 2026 son aproximadamente un 10-11% anual.
No es obligatorio reclamarlos, pero mencionarlos en la reclamación formal añade presión al deudor y es completamente legítimo. Úsalos como palanca de negociación.
El juicio monitorio: más fácil de lo que parece
Si llegas a esta fase, recuerda: para deudas de hasta 30.000€ no necesitas abogado ni procurador. El proceso:
- Presenta la demanda en el Juzgado de Primera Instancia del domicilio del deudor
- El juzgado notifica al deudor y le da 20 días para pagar u oponerse
- Si no hace nada → automáticamente queda despacho de ejecución (puedes ir contra sus bienes)
- Si se opone → pasa a juicio verbal (sin abogado si la deuda es inferior a 2.000€) o juicio ordinario (con abogado si supera esa cantidad)
La clave del monitorio es que el 70% de los deudores no se oponen — simplemente pagan al recibir la notificación del juzgado.
¿Qué pasa si no tienes contrato firmado?
Puedes igualmente reclamar. La ley española reconoce los contratos verbales y los acuerdos por email. Lo que necesitas es demostrar que hubo acuerdo y que prestaste el servicio. Sirven como prueba:
- Emails donde el cliente acepta el presupuesto
- Conversaciones de WhatsApp donde pide el trabajo
- Capturas de pantalla de sistemas de gestión
- Testimonios de terceros que estuvieron presentes
- Transferencias parciales que ya te hayan hecho
Con contrato, el proceso es más limpio y rápido. Sin contrato, necesitas más documentación — pero es posible.
Lección para el futuro: Nunca empieces a trabajar sin al menos un email de confirmación del presupuesto. Es gratuito, tarda 30 segundos y puede valer miles de euros si algo sale mal.